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Shock obstructivo cuidados de enfermeria



julio 22, 2022

Intervenciones en shock cardiogénico

El shock es una manifestación potencialmente mortal de la insuficiencia circulatoria. El shock circulatorio conduce a una hipoxia celular y tisular que provoca la muerte celular y la disfunción de los órganos vitales. Los efectos del shock son reversibles en las primeras etapas y un retraso en el diagnóstico y/o el inicio oportuno del tratamiento puede conducir a cambios irreversibles, incluyendo el fallo multiorgánico (FMO) y la muerte. Esta actividad revisa la evaluación y el manejo del shock, y explica el papel del equipo interprofesional en la evaluación y el tratamiento de los pacientes con esta condición.

El shock es una manifestación potencialmente mortal del fallo circulatorio.    El shock circulatorio conduce a una hipoxia celular y tisular que provoca la muerte celular y la disfunción de los órganos vitales. Los efectos del shock son reversibles en las primeras fases, y un retraso en el diagnóstico y/o el inicio oportuno del tratamiento puede conducir a cambios irreversibles, incluido el fallo multiorgánico (FMO) y la muerte.

El shock distributivo es el tipo de shock más común, seguido del hipovolémico y del cardiogénico. El shock obstructivo es relativamente menos frecuente. El tipo más común de shock distributivo es el shock séptico y tiene una tasa de mortalidad de entre el 40 y el 50%.

Plan de cuidados de enfermería para el shock pdf

El shock obstructivo es uno de los cuatro tipos de shock, causado por una obstrucción física del flujo sanguíneo[1]. La obstrucción puede producirse a nivel de los grandes vasos o del propio corazón[2]. Las causas incluyen la embolia pulmonar, el taponamiento cardíaco y el neumotórax a tensión[3]. Los síntomas pueden incluir dificultad para respirar, debilidad o alteración del estado mental. La presión arterial baja y la taquicardia se observan a menudo en el shock. Otros síntomas dependen de la causa subyacente[4].

La fisiología del shock obstructivo es similar a la del shock cardiogénico. En ambos tipos, la producción de sangre del corazón (gasto cardíaco) disminuye. Esto provoca una acumulación de sangre en las venas que entran en la aurícula derecha[3]. Este hallazgo puede observarse en el shock obstructivo y cardiogénico. Con la disminución del gasto cardíaco, se reduce el flujo sanguíneo a los tejidos vitales. La mala perfusión de los órganos conduce al shock. Debido a estas similitudes, algunas fuentes incluyen el shock obstructivo en la categoría de shock cardiogénico[1][5].

Plan de cuidados de enfermería para el shock séptico

Todos los órganos, tejidos y células necesitan un suministro continuo de oxígeno para funcionar correctamente. Los pulmones son los primeros en introducir el oxígeno en el organismo, y el sistema cardiovascular (corazón, sangre y vasos sanguíneos) lleva el oxígeno a todos los tejidos y elimina los desechos celulares (Fig. 39-1). El shock es un metabolismo celular anormal generalizado que se produce cuando las necesidades de oxigenación y perfusión de los tejidos no se satisfacen al nivel necesario para mantener la función celular (McCance et al., 2010). Es una condición más que una enfermedad y representa la respuesta de todo el cuerpo que se produce cuando se suministra demasiado poco oxígeno a los tejidos. Todos los órganos del cuerpo se ven afectados por el shock y o bien trabajan más para adaptarse y compensar la reducción de la oxigenación (véase la Fig. 39-1) o bien dejan de funcionar debido a la hipoxia. El shock es un «síndrome» porque los acontecimientos celulares, tisulares y orgánicos se producen en una secuencia predecible.

Cualquier problema que altere el suministro de oxígeno a los tejidos y órganos puede iniciar el síndrome de shock y conducir a una emergencia que ponga en peligro la vida. La mayoría de las veces, el shock es consecuencia de problemas y alteraciones cardiovasculares. Los pacientes que se encuentran en entornos de cuidados intensivos corren un mayor riesgo, pero el shock puede producirse en cualquier entorno. Por ejemplo, los pacientes de edad avanzada en entornos de cuidados de larga duración corren el riesgo de sufrir sepsis y shock relacionados con infecciones del tracto urinario. Cuando los ajustes adaptativos del organismo (compensación) o las intervenciones sanitarias no son eficaces y el shock progresa, la hipoxia grave puede provocar la pérdida de células, el síndrome de disfunción orgánica múltiple (SDMO) y la muerte.

Tratamiento del shock obstructivo

El shock obstructivo es uno de los cuatro tipos de shock, causado por una obstrucción física del flujo sanguíneo[1]. La obstrucción puede producirse a nivel de los grandes vasos o del propio corazón[2]. Las causas incluyen la embolia pulmonar, el taponamiento cardíaco y el neumotórax a tensión[3]. Los síntomas pueden incluir dificultad para respirar, debilidad o alteración del estado mental. La presión arterial baja y la taquicardia se observan a menudo en el shock. Otros síntomas dependen de la causa subyacente[4].

La fisiología del shock obstructivo es similar a la del shock cardiogénico. En ambos tipos, la producción de sangre del corazón (gasto cardíaco) disminuye. Esto provoca una acumulación de sangre en las venas que entran en la aurícula derecha[3]. Este hallazgo puede observarse en el shock obstructivo y cardiogénico. Con la disminución del gasto cardíaco, se reduce el flujo sanguíneo a los tejidos vitales. La mala perfusión de los órganos conduce al shock. Debido a estas similitudes, algunas fuentes incluyen el shock obstructivo en la categoría de shock cardiogénico[1][5].

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