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Secreto profesional sanitario



julio 1, 2022

El secreto profesional por el Prof. Dr. Muhammad Aslam

Los pacientes tendrán derecho a que las personas que participen en su asistencia sanitaria revelen a quienes tengan derecho a ello los datos sanitarios y personales de los que puedan tener conocimiento en el curso de la prestación de dicha asistencia, y a tratar dichos datos de forma confidencial.

Los pacientes tendrán derecho a declarar quiénes deben recibir información sobre su enfermedad y el resultado esperado de la misma, así como quiénes deben ser excluidos del conocimiento parcial o total de sus datos sanitarios.

Los datos sanitarios del paciente afectado se divulgarán incluso en ausencia de su consentimiento cuando lo ordene la ley, o cuando sea necesario para proteger la vida, la integridad física o la salud de otras personas.

Los datos de asistencia sanitaria cuya ausencia pueda suponer un deterioro de la salud del paciente podrán ser revelados a la persona encargada de la asistencia y cuidados posteriores del paciente, sin el consentimiento de éste.

El paciente tendrá derecho a que estén presentes en el curso de su examen y tratamiento médico sólo aquellas personas cuya participación sea necesaria; además, aquellas cuya presencia haya consentido.

Cómo mantener la confidencialidad del paciente

El Art. 12 de la Ley de Salud de Ginebra del 7 de abril de 2006 (LS) establece una autoridad superior para el levantamiento del secreto profesional, la Comisión del Secreto Profesional, (en adelante CSProf), encargada de resolver las solicitudes de levantamiento del secreto profesional de acuerdo con el art. 321 cap. 2 del Código Penal suizo CPS y el art. 86 LS.

El CSProf depende administrativamente del Departamento de Seguridad, Empleo y Salud. Ejerce los poderes conferidos por la LS con total independencia. Las decisiones tomadas por el CSProf pueden ser recurridas ante la Sala Administrativa del Tribunal de Justicia en un plazo de 10 días desde su notificación.

En principio, es el paciente o su representante autorizado quien levanta el secreto profesional sobre los datos que le conciernen. Hay cinco situaciones que pueden justificar la remisión al CSProf::

En los últimos años, el CSProf ha recibido más de 450 solicitudes al año. Las solicitudes de levantamiento del secreto profesional provienen principalmente de médicos adscritos a los Hospitales Universitarios de Ginebra, y más concretamente a los Departamentos de Rehabilitación y Geriatría y de Psiquiatría.

ECEC – Medicina forense 3 – Secreto profesional

Todo el personal que trabaja en el ámbito de la salud y la atención médica debe respetar las normas de confidencialidad. Esto incluye también al personal de oficina y a los intérpretes. No se les permite revelar ninguna información sobre usted.

El miembro del personal con el que estés en contacto sólo puede hablar con otros miembros del personal y profesionales sobre ti, si es necesario para tu tratamiento. Sólo los profesionales que forman parte de su equipo asistencial están autorizados a leer su historial médico.

Los profesionales de la salud no están autorizados a ponerse en contacto con otros organismos gubernamentales en relación con usted si existe la posibilidad de que esto pueda perjudicarle. Esto significa que puedes buscar asistencia sanitaria aunque no tengas permiso de residencia. Los profesionales de la salud no pueden decir a la policía dónde estás.

Puedes hablar con alguien de confianza si no puedes obtener el apoyo de la persona que es tu padre/tutor. Por ejemplo, si quieres abortar y no quieres decírselo a tus padres. Una alternativa podría ser hablar con el orientador del colegio o con otro adulto que pueda darte apoyo.

SEGURIDAD PROFESIONAL Y COMUNICACIÓN PRIVADA

Se ha dicho que la relación médico-paciente es el encuentro de una confianza con una conciencia. Con ello se quiere expresar el hecho sorprendente pero ordinario de que un hombre pone su vida, su salud e incluso su reputación en manos de otro. A veces, el paciente le hace confidencias al médico que no le haría a nadie más, y le cuenta cosas demasiado íntimas o demasiado vergonzosas que, de ser reveladas, arruinarían su buena reputación, su crédito social o su seguridad financiera. Si el paciente no estuviera seguro de que sus confidencias estarían siempre protegidas por el secreto profesional, no acudiría al médico o le ocultaría información de importancia decisiva.

El juramento hipocrático ya incluía el deber de secreto médico: «Guardaré silencio sobre todo lo que vea u oiga, en mi consulta o fuera de ella, que concierna a la vida de los hombres y que no deba ser divulgado. Mantendré en secreto todo lo que sería vergonzoso si fuera conocido por el pueblo». En los tiempos modernos, la Declaración de Ginebra obliga al médico a prometer por su honor «guardar y respetar, incluso después de la muerte del paciente, los secretos que me haya confiado».

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